María Elisa Muñoz Medina
Fotos: Antonio Rendón
Maquillaje y peinado: Moka Salone
Locación: AC Hotels by Marriott Veracruz

Una hermosa mujer, quien a sus 27 años nos muestra que vive plenamente y en congruencia con los principios y valores que le han inculcado en familia, es quien nos acompaña en la portada de esta edición de GB Magazine, María Elisa Muñoz Medina.
Nacida el 10 de marzo de 1999, en el Estado de México, nos comenta que su familia está formada por sus padres Luis Muñoz y Maribel Medina, y sus hermanas María Isabel y María Fernanda. “Mi familia es mi lugar seguro. Siempre hemos sido muy unidos y han estado presentes en cada paso importante de mi vida”.
Aunque actualmente María Elisa vive en Guadalajara, procura viajar a Veracruz con frecuencia para compartir tiempo en familia, “porque siguen siendo mi mayor apoyo y la base de todo lo que soy”.
Con ella iniciamos una elocuente charla en la que nos expone diversos puntos de vista sobre sus vivencias y planes de vida:

–¿Qué carrera estudiaste y por qué?
–Estudié la Licenciatura en Comunicación porque desde muy joven descubrí que me apasionaba conectar con las personas a través de las historias. Más adelante decidí complementar mi formación con un MBA enfocado en Desarrollo Organizacional, ya que siempre me ha interesado entender cómo la comunicación puede generar impacto tanto en las personas como en las organizaciones.
Su punto de vista se extiende: “Actualmente me desempeño como estratega digital y creadora de contenido, colaborando con marcas nacionales e internacionales en el desarrollo de campañas de UGC (User Generated Content), publicidad para redes sociales y contenido con enfoque en resultados. A través de mis plataformas digitales (@soyelisam) también comparto contenido sobre comunicación, recomendaciones gastronómicas y experiencias de estilo de vida, buscando conectar con las personas de una manera auténtica”.
Nuestra entrevistada complementa sus actividades con sus pasatiempos, “correr (he completado dos medios maratones), leer, cantar y descubrir nuevas cafeterías”.
No nos equivocamos de la primera impresión que tuvimos de ella cuando durante la charla dice que se considera curiosa, optimista y disciplinada. “Disfruto aprender constantemente, asumir nuevos retos y dar lo mejor de mí en cada proyecto. Creo en el trabajo bien hecho, en la autenticidad y en que siempre hay oportunidades para seguir creciendo, tanto personal como profesionalmente”.

–¿Hay alguien a quien admires de forma especial?
–Sin duda, a mi mamá. Siempre ha sido un ejemplo de fortaleza, generosidad y perseverancia. Tanto ella como mi papá me enseñaron que el éxito nunca debe estar por encima de los valores y que la fe debe ser el centro de nuestra vida. Gracias a ellos crecí con un profundo amor por Dios y entendiendo que la mejor manera de servir a los demás es viviendo con congruencia y amor.
–Cuéntanos, ¿cuáles son los valores más significativos para ti?
–La honestidad, la empatía, la responsabilidad y la congruencia. Creo que nuestros valores son lo que realmente habla de quiénes somos cuando nadie nos está viendo.
–Cuando estás con amigos, ¿qué les gusta hacer para divertirse?
–Disfruto mucho los planes sencillos: ir por un café, organizar cenas en casa, salir al cine o simplemente tener conversaciones largas. Para mí, los mejores momentos casi siempre suceden alrededor de una buena plática.
Para María Elisa, la amistad significa tener personas que caminan contigo en las diferentes etapas de la vida. Por lo que valora mucho las amistades que celebran tus logros con sinceridad, te impulsan a crecer y permanecen presentes tanto en los momentos buenos como en los difíciles.

Le preguntamos cuál ha sido uno de los momentos más importantes de su vida, a lo que responde: “Mudarme a Guadalajara marcó un antes y un después en mi vida. Vivir en una ciudad nueva me permitió crecer muchísimo, conocer personas increíbles y descubrir oportunidades tanto personales como profesionales que me han ayudado a convertirme en la persona que soy hoy”.
–Nos damos cuenta que eres una mujer centrada y constante en lo que haces. Dinos, ¿cuáles serían tus metas en la vida?
–Mi mayor meta es alcanzar la santidad y ser feliz durante los años que Dios me permita vivir. También sueño con formar una familia, escribir un libro, seguir desarrollando proyectos con propósito y dejar una huella positiva en las personas con las que tenga la oportunidad de coincidir, tanto en lo personal como en lo profesional.
Ante lo anterior, se visualiza así misma dentro de 20 años felizmente casada y con una familia, disfrutando cada etapa de sus hijos, con un negocio consolidado y habiendo escrito un libro. Por lo cual le gustaría seguir aprendiendo, creando y disfrutando de una vida equilibrada entre su familia y su profesión.
María Elisa tuvo la oportunidad de vivir una temporada en Estados Unidos, lo que fue una experiencia que le permitió crecer mucho y conocer diferentes formas de ver el mundo. “Entre los destinos que más ilusión me hace conocer está Japón, por su cultura, su respeto por las tradiciones y la manera en que combinan innovación e historia”. Aprovechando esta respuesta, le pedimos que nos haga un comparativo con los lugares que ha conocido y nuestro país: “Cada lugar tiene algo especial, pero si algo distingue a México es la calidez de su gente. Somos un país muy familiar, cercano y hospitalario; nuestras tradiciones y valores hacen que siempre se sienta como hogar”.

–¿Qué lugar sería ideal para ti y por qué?
–Hoy me siento muy feliz viviendo en Guadalajara por la calidad de vida y las oportunidades que me ha brindado. Sin embargo, México siempre será mi lugar favorito por la calidez de su gente, la riqueza de su cultura y el valor que le damos a la familia.
Por supuesto que tiene mucho que expresar con su opinión acerca de lo que podemos aportar para una mejor convivencia entre ciudadanos: “La empatía transforma cualquier sociedad. Ser más amables, respetuosos y conscientes de que todos estamos viviendo procesos distintos nos permite construir comunidades más fuertes y humanas”.
Nuestra invitada de portada es una hermosa mujer por fuera pero también por dentro, razón por la cual la sensibilizan mucho algunas situaciones por las que atraviesa la humanidad, mostrando su desagrado por “las injusticias y la indiferencia. Me duele cuando olvidamos mirar al otro con compasión y actuar desde el respeto y el amor”.
Le entristecen las injusticias como bien dice, así como el sufrimiento de las personas que quiere y la falta de empatía. Por el contrario, lo que la hace feliz es su fe, su familia, compartir tiempo con sus amigos, correr, leer un buen libro, cantar, viajar y disfrutar los pequeños momentos del día.

–¿Tienes alguna frase favorita y cuál es?
–'De frente al sol'. Es una frase que me repetía mi abuelito y que con el tiempo se convirtió en una forma de ver la vida. Para mí significa avanzar con valentía, mantener una actitud positiva y recordar que siempre vale la pena mirar hacia adelante.
Los gustos que redondean su personalidad:
• Colores: Verde, negro y blanco
• Perfume: Black Opium, de Yves Saint Laurent
• Música: Taylor Swift, Olivia Dean, Michael Bublé y John Mayer
• Libro: Rising Strong, de Brené Brown
• Obra de arte: La noche estrellada, de Vincent van Gogh
• Idiomas: Español e inglés
• Película: Los Miserables y The Sound of Music
• Comida: Italiana y japonesa
• Animal: Koalas
• Mascota: Golden Retriever
• Qué coleccionas: Libros que me inspiran, me retan o me permiten aprender algo nuevo
–¿Cómo te gustaría que las personas te recuerden?
–Como una persona alegre, auténtica y comprometida. Me gustaría que quienes coincidieran conmigo recordaran cómo los hice sentir y que, de alguna manera, haber compartido un momento conmigo los motivó a creer un poco más en ellos mismos.

Para rubricar la entrevista, María Elisa obsequia un consejo para quienes nos leen: “Nunca permitan que el miedo tome las decisiones por ustedes. Atrévanse a intentar, a equivocarse y a empezar de nuevo las veces que sea necesario. Muchas de las mejores oportunidades llegan cuando nos animamos a salir de nuestra zona de confort y confiamos en que somos capaces de mucho más de lo que imaginamos”.










